Sigo teniendo un nudo dentro,
en el pecho un grito ahogado,
elegiste dejarme atrás
sin, tal vez, recordarme más.
Mil palabras y recuerdos,
nunca pude decirte nada,
no quería ser algo molesto,
siempre en las sombras, callada.
Dijiste que siempre "movía ficha",
pero yo solo te hablaba desde el corazón,
y aún así no pude decirte nunca
lo que me atenazaba el estómago,
cosas que te parecerán muy absurdas
por mi supuesta condición.
Nunca dije que volaba
cuando yo te escuchaba,
ni que mi corazón alterabas,
cuando ciertas bromas me gastabas,
ni que no quería
que de ninguna chica fueras,
no por posesión,
sino porque quería hacerte el amor.
Nunca dije que te necesitaba,
que solo tus brazos anhelaba,
y que con un beso tuyo
todo mi ser sería un suspiro.
Me pregunto si ella ha conseguido todo eso.
Me duele porque yo también lo quiero.
Pero en realidad no lo merezco,
no soy, lo que se dice, un tesoro.