Miles de voces allá afuera,
no dejan de decir que soy fea,
que no valgo nada, que soy mierda,
y que no puedo aspirar
a con alguien como tú estar.
Qué lástima que no me cuidaste,
ni me dijiste que al principio me amaste,
me habría sentido más fuerte,
sin tanto miedo a perderte,
podría haberte contado
todo lo que me estaba pasando,
porque no tenía confianza,
ni creía que tuviera tu espalda.

No hay comentarios:
Publicar un comentario