Girando en mi mente,
insistiendo en que no estás presente,
me siento depresiva,
triste y enferma.
Un manto blanco cubrirá todo,
nuestras pisadas dibujarán
caminos inciertos
que dan vueltas sin parar,
cruzándose sin verse,
maldita casualidad,
tú caminas lentamente
y yo te llamo sin parar,
no me oyes ni me ves,
tu mirada apagada cruza mi mirar.
No reaccionas a mis gritos,
ni siquiera puedo suplicar,
porque sé que aunque me desgañito,
contigo nada sirve ya.
No hay comentarios:
Publicar un comentario