Besarnos por primera vez y mirarnos fíjamente,
sentir tu cuerpo arder nublando mi mente.
No sé porqué me da vueltas la cabeza,
si esto son solo letras escritas, aunque serán eternas.
La cosa es que los nervios me comen por dentro,
y eso que solo he imaginado un 1%
ojalá fuera más bonita para tí, sin eso no creo que esto se pueda cumplir.
De todas formas me queda mi mente, que divaga casi siempre,
se divierte confundiendome a deshora, haciendo que el pulso me vay a mil por hora.
Y si sólo con un beso imaginado mi corazón late desaforado,
imagínate con un beso en mi piel, o con un mordisco en mi cuello hecho por él.
Gotas de sudor sobre la frente, sobre la piel y en la espalda, que se retuerce,
porque sus manos se pasean desnudas sobre mi piel y mi cuerpo, quiero que me haga suya.
Repito, no soy bonita, esto no va a pasar, aún así mi mente no para, porque quiere más,
y eso que no suelo pensar en ello porque soy feliz solo con un beso.
Pero bueno, ya que estamos, te quitaré en mi mente la camiseta,
te besaré en el cuello muy lentamente, hasta escuchar tus genidos de complaciencia,
y desearé que te derritas y que los dedos de los pies se te hagan un lío,
eso quiere decir que te gusta y que mueres de placer, y que todo lo demás no importa,
que tal vez quieres más y que me dejas acariciarte, así que seguiré para que esta noche sea asombrosa.
Aunque, a quien pretendo engañar, seguro que con tu novia ya has yacido.
Eso me hace sufrir y agonizar, pero bueno, mejor de esas cosas me olvido.
Quiero acariciar tus mejillas, reírme con tu barbita de dias,
besarte suavemente y sentirte, cerrar los ojos y encenderme.
Escuchar tu voz erizar mi piel, porque me hablas muy cerca de mi oreja,
sabiendo que tu voz me pone a cien, igual que tus manos, que son traviesas.
Tal vez los nervios o la inexperiencia hagan que todo se nos haga un nudo,
pero da igual, te lo juro, si hay amor todo vale la pena.
Así que tócame donde tu quieras, me da lo mismo que seas un poco rudo,
igual eso me pone ya que eres tú, así que sigue acariciándome.
Ya sé, es un sueño, mente pesada, ¡¡dejalo estar!!
Quiero seguir soñando con él, mi cuerpo palpita y quiero terminar.
Besar tus labios lentamente, aunque no será por mucho tiempo, tenlo presente,
porque tengo hambre de tus besos, los eché mucho de menos.
Tal vez mis manos impías avancen sin decoro a zonas desconocidas,
da mucho corte, lo sé, pero es tu cuerpo y nuestro placer,
y ante todo es acariciar cada rincón porque demasiadas ganas hay ahora, amor.
Siento si no soy lo qu quieres, incluso me corto soñando, qué más quieres...
No, no puedo hacer eso, quiero seguir soñando contigo dentro,
así que mis manos te acarician ahí abajo, donde espero que no muchas hayan tocado.
Lo siento, sé que estás enamorado, de otra chica con la que seguro te has estrenado,
no quiero pensar en eso, ya lo dije antes, pero debo tenerlo presente, así la ostia no es tan grande.
En fín, solo quiero tenerte, sentirte dentro de mí y ser tuya, ¿qué quieres?
Es un sueño muy romántico e infantil, aunque mi forma de amar es así.
No me hace falta correrme, ni que dures horas ni historias de gigantes,
solo quiero tenerte presente, sentir esa unión de la persona que hay en mi mente,
y que todo lo que nos rodea desaparezca, siendo solo capaz de verte,
agarrarme sutilmente a tu cuello con mis manos y besarte hasta que mi lengua desaparezca.
Mi respiración se acrecienta, y eso que ni me lo estoy imaginando,
solo pensar en esa situación me llena el corazón,
lo que daría por ser lista, inteligente, joven y bonita,
y sentir que estoy a tu altura, porque así como soy me siento mierda pura.
Es triste, ya lo sé, pero así es la vida,
los guapos solo pueden unirse a chicas bonitas.
Ah, da igual, no quiero pensar en eso, porque si lo hago me pongo triste y un poco sí me muero.
Prefiero imaginar que nos amamos, tal como somos, sin trucos ni espantos.
Acariciar tu espalda sudorosa y abrazarte muy fuerte contra mí,
beasr tu cuello y tus labios mientras te mueves dentro de mí.
Por Dios, solo pensarlo me pongo nerviosa y mi cara se pone roja,
y es que me gustas demasiado, me da igual todo, solo quiero estar en tu regazo.
Quisiera sentir mi mano en tu piel, y la tuya en mi espalda,
acariciando tu pecho y tu envergadura y alimentandome con tu miel.
No creo que te dejase salir cuando te llegara el éxtasis, pequeñín.
Quiero sentir cómo convulsionas y te corres dentro de mí,
porque es más que sexo, ya lo sabes, es una unión perfecta,
ya que la persona que amo feliz así me hace, dejando que le sienta.
No sé si se dará el caso, no sé siquiera si le gustase,
supongo que se asquearía así que me contendré.
De todas formas no sueño con ello, me puede herir sobremanera.
No tener a quien amo a mi lado y no ser deseable para él me aterra.
Cómo desearía ser solo una luz, y convertirme en quien pudiera,
acercarme a tí como cualquiera y enamorarte un poco con mi virtud.
Tal vez así podría por fín abrazarte, vida mía.
Quisiera ser tuya pero, aire, no soy lo que buscarás nunca.
Quiero tocarte... y besarte... ¿porqué no puedo, señor?
¿Porqué no puedo creer en los milagros y en su bendición?