Te odias a tí mismo y bien sabes porqué,
tomaste un camino amargo y ahora te das cuenta que...
El odio consume y destruye, y el dolor demasiado grande es, te manipula como quiere y destroza tu vida también.
Crees que es difícil regresar y solo te dejas llevar,
por la marea de la tribu y del que dirán.
Dejas escapar a alguien que te quiere, que sí, te ha fallado, porque solo una humana es.
Pero ese fallo fué miedo, no fué por herirte ni por placer.
La luz de las velas te alumbran un caminar,
por favor toma ese camino y vuelve, nos necesitamos sin más.
Tal vez creas que ya no es posible,
que recuperar aquello no tiene razón,
pero desde ahora y antes te digo,
vale mucho la pena, mi corazón.
No te sientas así, haz algo por evitarlo,
rompe tus cadenas y grita fuerte y alto.
Nuestras almas se cruzaron por algo,
y aunque estés atado a creencias absolutas,
favor date cuenta que eso solo te atrasa,
y nosotros no nos merecemos tanto daño.
Por favor deja de herirte, no te odies, ven a mí.
Mi corazón también se rompe, se odia y se lastima, no quiere estar sin tí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario