Puedes herirme, gritarme, moderme,
abofetearme u odiarme.
Aún así, por favor, escucha mi llanto,
quédate, no te vayas de mi lado.
Sé que no es buena opción,
ya que el dolor gratuíto no tiene razón,
pero lo que menos quiero es que te marches,
así que vomita todo lo que sientes,
no te me apalanques.
Lo peor es el orgullo y el miedo, el no dar tu brazo a torcer,
y no reconocer el que "soy tuyo", y los sentimientos desagradecer.
Antes prefieres correr y gritar, echar las culpas al otro sin mirar atrás,
y, pequeño, es obvio que aún allí hay algo, no es lo mismo, lo sé, pero dime, ¿acaso no lo valgo?
Vuelve, hazme el favor, porque estamos perdiendo el tiempo,
aunque sea bajo aquella condición, de que tienes novia, así que, me iré desalentando.

No hay comentarios:
Publicar un comentario