Clávame un puñal en el corazón,
para que deje de latir,
porque estar sin tí es lo mismo,
ya que ni puedo verte dormir.
Te extraño en todo momento,
aunque mi voz calla por momentos,
intento tirar como puedo,
porque la vida sigue sin miramientos.
La cosa es que aún te pienso,
recuerdo aquellos momentos
en los que charlábamos y reíamos,
solos o con compañeros.
Ahora tu vida es de otra,
tu amor, tu mirada y tu risa,
tus besos, tu aliento y tu olor,
en definitiva, todo tu corazón.
Y yo siento que muero por dentro
porque no hay cura para este tormento.
Te echo mucho de menos,
quiero saber de tí, escucharte,
el tiempo pasa en suspiros,
tengo miedo de nunca poder verte.

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