Ojalá observaras al firmamento de la misma forma que yo.
Mirando a los ojos a la luna, que te diga que aún te pienso, mi amor.
Pidiendole a las estrellas que se acerquen a tí,
que te digan en susurros que por favor pienses en mí.
¿Ves esa estrella fugaz que se prepara para echar a correr?
¿Te has fijado en cómo te mira, cómo te guiña el ojo y te dice "a dormir"?
Tal vez quiere que pienses en un deseo muy grande y que no lo dejes arder,
porque del que sueña es el mundo, aunque casi parezca que le guste sufrir.
Verás -te cuenta la estrella- el que sueña no pierde la esperanza.
Por mucho que ruegue y que le duela, siempre esperará,
ya que su amor es grande y le da alas,
y eso nos gusta, porque nos da libertad.
Traemos sueños y desventuras, dolor y agonía,
y abrazamos a las almas puras, que nos cantan noche y día.
Así que, por favor, mira bien, esta noche estrellada es para tí.
Para que la mires a ella y le digas cuanto sufres por tu partir.
Y ahora, joven, cierra los ojos, porque un deseo te voy a cumplir.
Pídelo con fe y mucha fuerza, si no desistes, en este mundo habrá felicidad para tí.
Ojalá pudieras ver el firmamento junto a mí.
Abrazándome desde mi espalda, rodeando mi cintura... Sería tan feliz...

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