Me alejé de tí llorando.
Con rabia en mi mente, los puños apretando.
Te culpé de todo, aunque por dentro estaba zozobrando,
porque sabía que yo tampoco era libre de pecado.
Aún así preferí volcar mis demonios
sobre tí de cualquier modo.
Pedí ayuda a mis amigos,
que se ocuparon de todo,
y dejé que te atacaran,
y de tí y tus sentimientos se mofaran.
Ahora creo que la cagué,
pero ya demasiado tarde es,
porque no sé cómo volver,
debería bajarme los oantalones y dar mi brazo a torcer.
Pero tengo demasiado orgullo,
y una apariencia que mantener,
y aunque sé que hay sentimientos entre los dos,
decido dejarlo todo correr.
Soy estúpido y cobarde,
aún tengo mucho que hacer,
tengo novia y quedo bien,
ante mis amigos puedo dejarla ver.
Hablar de mis sentimientos y de lo que le haría,
porque es preciosa y es mía,
y nadie puede reírse aquí,
porque está a mi altura, sí.
No sé si te olvidaré o si para mí serás especial.
La primera en confesarse y en amarme sin más.
No quise tus besos ni tu pesar,
y ahora me arrepiento, porque nadie me ha regalado lo que tú das.

No hay comentarios:
Publicar un comentario