Me desperté con hambre de tí.
Mi mente va y viene y a veces me hace reír,
porque me imagino un beso fugaz,
que de un instante triste me es capaz de salvar.
Mi pecho se hincha de luz y amor
al pensar en tí y en todo lo que pasó.
No hablo de recuerdos amargos o extraños,
hablo de los detalles de tu corazón,
aquellos momentos en que reías conmigo
y me cuidabas con tu son.
Dos corazones que laten juntos, a la par,
se mueven y bailan aunque lejos están,
no hay forma de olvidar este sentimiento,
y aunque algún día se queme, deja que te diga esto…
Es mejor vivir un instante,
a tu lado, y a tus ojos mirarte,
darte un beso huidizo
y un te quiero algo esquivo,
y vivir días y noches,
aunque tengamos algunos reproches,
y momentos de inquietud,
que nos den ayuden a valorar nuestra virtud,
llorar, reír, ver la vida seguir,
lo bueno es que juntos veremos al amanecer el sol partir.
Y si al final lo dejamos porque encuentras un nuevo querer,
aunque duela, por lo menos habremos vivido mucho juntos, mi ser.

No hay comentarios:
Publicar un comentario