Ojalá pudiera tenerte así, para sentirme protegida,
acurrucada contra tí, sintiendo tu calor cada día.
A veces me despierto con miedo, en mitad de la noche te busco y no estás,
qué lástima, no te tengo, y no quiero pensar más.
Porque si por cualquier cosa recuerdo que ya hay un dueño de tu palpitar,
me rompe en mil esquirlas por dentro y lloro, y ya no puedo descansar.
Así que mejor pienso solo en tí, imaginandote a mi vera,
esperando con fe a que algún día vengas, aunque parece que esto no tiene fín.
Quiero sentir tu calor, tu risa y tu conexión,
que pueda abrazarte un poquito, o aunque sea agarrarme de tu blusón.

No hay comentarios:
Publicar un comentario