Quiero que vuelvas, quiero verte.
Pero no hay forma de tenerte.
No sé cuando darás el paso, espero que sea pronto, enano.
No quiero perder más tiempo, mis días son grises, con muchos lamentos.
Puedo hacer ver que estoy bien, que me río incluso, aunque es un paripé.
A veces quiero que acabe todo, cerrar los ojos y dormir.
Pero al final nunca me atrevo a dejar atrás todo,
solo pienso en tus ojitos y tus ganas de vivir...
Por mucho que entristezcas, que llores y sufras y sientas
que en el pozo te hunden mil piedras,
sé que al final seguirás hacia adelante, aunque te quejes, siempre te apoyas en el cabestrante.
Y aunque a veces pierdes los papeles, bueno, eso es natural.
Si no sintieras, no serías normal.
Por mucho que digas que estás vacío,
que no tienes alma y tampoco tino,
es algo que dudaré con ganas, ya que sé que ansías a tu lado tener un alma.
Si cuidas un poco tu corazón y el de la mujer que sí te amó, no creo que solo acabes, zopenco, así que trabaja duro, por entero.

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