Me hiciste daño, lloré demasiado, no quise decirte nada porque soy, ya sabes, callado.
Me ofendí mucho, te puse a parir, pero en el fondo de mí lo único que sentía era pena y sufrir.
No fuí capaz de expresarme, lo siento, estaba hundido en el odio.
Recuerdo el dolor del pasado y lo que me hizo ella, o tal vez es solo el orgullo que me comió la oreja.
No te niego que mis amigos también ayudaron, yo me sentí a salvo con ellos, qué quieres que te diga,
volvieron a armar mi frágil alma con palabras de aliento envenenadas.
Sé que te hice daño, aunque en ese momento estaba ciego,
pensaba que solo querías ser mi tormento.
Y de hecho así lo fuiste, mujer pesada,
infantil, cargante... y también un hada.
No sé si esto se aproxima -piensa mi mente- tal vez estoy en lo cierto o tal vez ella me miente.
Sus palabras son dulces aunque solo se expresa con música,
espero que algún día pueda hacerlo ante su musa.
¿Puedo presumir que esa soy yo, o que al menos un trozo de mí lo es?
Ya sé que estás con otra, que mejor para tí resulta..
Jopé... quisiera que volvieras a mí, para tener lo que antaño tuvimos.
esos son de momento sueños, pero, ¿porqué no se pueden cumplir?

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