Y aún así decides irte, sin mirar atrás, aunque te duela.
O tal vez nada sentiste y simplemente suspiraste aliviado.
No sé qué pensar, porque tú solo mordías y ya.
No te diste cuenta de que yo estaba herida, y que nada creía de lo que te había planteado.
Cojiste mi corazón y lo rompiste en mil pedazos,
diciendo que estabas harto y que te ibas,
porque no eras feliz conmigo,
pero tranquilo con tus colegas y con otra más feliz serías.
No te vayas!! - grité en mi mente todos los días,
incluso te dije algo así, aunque no leíste entre líneas.
Mi corazón, que está roto, te llora y grita aún,
en mitad de un océano lleno de dolor y hiel.

No hay comentarios:
Publicar un comentario