No hay luz ante mí. Solo hay oscuridad, que engulle mi ser en su eternidad.
Escucho algo surgir. Recuerdo tu voz en mi mente, y eso me hace avanzar.
Pequeñas luces brotan ante mí, son estrellas que se iluminan al tú reír.
Tu cara se dibuja en el cielo, y por fín puedo mentir.
Oh, esperas por mí... ¿en serio? ¿estas aquí?
¿Puedo tocarte? ¿Puedo.... Mentir.

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