Tu espalda se vuelve turbia ante mis ojos,
las lágrimas no me dejan ver con claridad,
tu marcha es mi gran pesar,
y no lo concibo, ¿porqué no se pudo dar este amor?
No quiero tomar esa decisión,
no te quiero dejar atrás,
no puedo darte algo perfecto,
no te quiero a mí atar...
Pero si pienso en que no estás,
mi cuerpo se rompe por dentro,
mi alma grita, insana,
porque tú me has dejado.
¿Ha sido fácil para tí,
recluírte en las sombras,
apoyarte en la rabia,
caminar sin mí?
¿Fué una dura decisión?
¿O en ese momento estabas seguro?
Te echo de menos, bribón,
aunque creas que no soy tu destino,
vuelve a mi ver, porque sin tí hay demasiado dolor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario