En esta constelación estamos solos los dos,
girando nuestros cuerpos casi al mismo son.
Sin lograr tocarnos, ese es el infierno,
ni siquiera nuestros dedos pueden rozarnos.
Mira a lo lejos y concéntrate,
allá en la bruma donde nadie puede verme,
sé que tu mirada resplandeciente
va a encontrarme de repente.
Hay silencio y soledad,
pero aún así sé que ahí estás,
así que cierro mis ojos y te imagino,
le pido a cualquier dios que te traiga a mi camino.
Y si te pudiera abrazar,
podría morir en paz,
porque tu calor es esencial
en mi vida, así sin más.
Quiero mirar al frente y ver tu cara,
y sentir que muero de amor y ternura,
y darte un beso prolongado
con el que muera en tus brazos.
No imagino otra forma
de marchar de este mundo, dichosa.
Un universo en tus manos,
en las mías un osario,
aún así sigo adelante,
porque mi fe aún está boyante,
a pesar de que no te vea
y en cualquier recodo me muera.

No hay comentarios:
Publicar un comentario