Y le pido a ella por tí,
para que te cuide y puedas ser feliz,
para que te cubra con su luz,
y no olvides tu virtud.
Miro su corona de estrellas,
la mía es de espinos,
bajé hasta la tierra
para conocerte y hacerte mío.
Pero el camino está lleno de zarzas,
que rasgan mi piel, es dañino,
me muerden como si fueran ratas,
y me distraen de mi camino.
Lamo y curo mis heridas,
porque quiero avanzar hacia tí,
susurros brotan de mis labios sin vida,
pidiendo por un beso que me redima y me devuelva a tí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario