Soñé que me sumergía
en el agua cristalina
de un mar proceloso
donde había algo hermoso.
Tu carita sonriente,
y tus ojos sin igual,
que me miraban pícaramente
y me decían "ven aquí, con papá"
Me acerqué a tí exhausta,
porque estabas muy lejos, por allá.
Me recibiste con un beso
que me hizo palpitar.
Me abrazaste muy intenso,
casi pudiste romper mis huesos,
ahora que pienso en eso,
tal vez hubiera sido bueno.
Porque después de tu canción,
que me cantaste susurrando en mi oreja,
te permitiste un doloros lujo,
y es que desapareciste bajo el mar.
Y ya no te volví a ver,
me dejaste completamente rota,
creo que eso no te importa,
porque ya no te volví a tener.

No hay comentarios:
Publicar un comentario