Siempre llevo conmigo una careta,
para que nadie vea mi dolor,
la pena es que eso no lo consigo,
ya que mi cara aún así se muestra.
No sé cómo dejar de sentir,
sería la forma perfecta
de no desear el verte sonreír,
pero no lo puedo evitar,
aún te quiero y no puedo avanzar.
Maldita sea todo, maldita la oportundidad
en la que nos dijimos de todo, bueno, solo tú, en realidad.
Quiero escuchar tus deseos, quiero tus labios alcanzar,
que nadie se interponga en mis sueños, solo quiero tu pelo tocar.

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