No me digas que me olvide, de tus risas y tu voz,
no tengo nada más de tí, ese es mi tesoro.
Huella indeleble en mi corazón,
te pienso siempre, esto es un descontrol.
Grito, lloro, gimoteo,
a veces pierdo la razón,
la culpa es solo mía,
por ser como soy.
Podré vivir presentes,
tal vez un nuevo amor encuentre,
pero como tú nunca será,
y casi prefiero mi cuerpo defenestrar,
antes que vivir con otro,
porque mi corazón es solo tuyo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario