Me da igual lo que digas,
no te quiero escuchar.
Soy como una arpía,
lleno de rabia y maldad.
Te aguanté un montón de mierdas,
palabras que no quise escuchar.
Y a la primera que pude,
me fuí de tu vida, dejándote atrás.
No quería a mi lado mantenerte,
ya que agobias sin parar.
Por mucho que me digas que me quieres,
no te creo, así que calla ya.
Tal vez por dentro muy herido estoy,
y no te lo quise decir,
estaba desquiciado,
y te quise maldecir.
Ahora hago mi vida,
con una chica a mi lado
quiero seguir mi doctrina
y sentirme amado.
Pero en el fondo de mi ser...
entiendo que la he cagado.
Que con todo esto tal vez
no debí haberte alejado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario